OT Gala 8 - Virginia “my baby just cares for me” N. Simone
La espectacular virginia a la hora de la valoracion de risto, con ivan que se muere de la envidia
aqui os copio lo que lei en el blog de 20 minutos , y creo que tiene razon ¡
Algo pasa con Virginia… y conmigo
Buenos días, ya tardes, a todos. Este es, seguramente, el post más difícil que me ha tocado escribir hasta ahora. Y quiero hacerlo bien, calmada y sin prisas.
Llevo varios días pensando qué hacer, cómo posicionarme ante el increíble vuelco que ha dado este concurso -que ya es mucho más- a partir del increíble apoyo (muy merecido, me parece) que está recibiendo Virginia por parte de miles de fans que denuncian el trato al que está siendo sometida dentro de la Academia, no sólo por sus compañeros sino también por parte de los profesores. Algo que no habíamos visto nunca en ningún OT frente a ningún alumno.
Un día Manu Guix afirma en la reunión de profesores que la quiere echar, que no le gusta, que no tiene nada. Y nos lo enseñan en el resumen del día.
Otro, Miriam, la profesora de baile, decide que no va a decir nada sobre su puesta en escena y prefiere chismosear con Angel al oído.
Por otro lado, dentro de una de las webs oficiales la presentan como ‘El producto acabado’, un doble sentido bastante peligroso que pierde el doblez si seguimos leyendo:
En la Gala 7 sube al escenario con ‘Creep’, insegura y con la voz más temblorosa que la del gallo Claudio. Virginia evita la expulsión, gracias a la votación del público, pero no se salva de una nueva nominación.
Llega a tanto la cosa, que incluso un grupo de seguidores del programa (y comentaristas míos: un beso enorme a todos) ponen en marcha una iniciativa para recoger firmas online exigiendo la expulsión de Angel Llácer y Manu Guix de la Academia:
Los firmantes de este documento nos declaramos a favor de que la productora Gestmusic o la cadena Telecinco despida o fuerce la dimisión del director de la Academia del programa de televisión Operación Triunfo, Ángel Llácer, así como del profesor Manu Guix, por la parcialidad demostrada en contra de la concursante Virginia, la tolerancia con el mal trato que recibe ésta por parte de sus compañeros y la falta de capacidad para conseguir que los alumnos desarrollen sus posibilidades musicales dentro de un ambiente adecuado.
El blog de Virginia se llena de cientos de comentarios de apoyo y la página de Angel de decenas de miles que exigen que cambie su actitud con Virginia y se disculpe.
¿Y yo? ¿Qué hago yo ante ésto? ¿Me callo? ¿Sigo como si no pasara nada? ¿O me mojo?
Los que leyeráis mis posts del viernes y de ayer, donde trataba de ser ecuánime y pedir un poco de calma, quizás estéis seguros de que voy a mantenerme al margen de polémicas. Lamento deciros que estáis muy equivocados. Y, aunque no es mi estilo, voy a daros explicaciones. Un porqué bien claro de esas dos entradas.
Porque lo que está pasando con Virginia me remueve demasiadas cosas, me trae recuerdos que no me gustaría remover y me obliga a exponerme mucho más de lo que pensaba hacer en este blog, que para para mí iba a ser puro entretenimiento. Me devuelve de un manotazo a los malos tiempos en que yo era la rara, la gordita empollona, la diana de las bromas. Me deja vulnerable ante todos los que entran aquí a insultar de vez en cuando y no saben el daño que hacen.
De ahí que prefiriera intentar que pasáramos por encima de eso. Que hiciera lo que muchos hicieron conmigo: mirar hacia otro lado.
Pero ya no puedo. Lo que están haciendo con Virginia es intolerable. Y hay que denunciarlo. Porque eso NUNCA puede formar parte del juego.
(Después del resumen de hoy nos vemos. Gracias. Un beso).